¿Cuál será el mejor deporte para mis hijos?

El fin de semana pasado, mientras esperábamos que se horneara el pastel de Navidad, ayudé a mi cuñada con una compra en internet. Ella no confía mucho en este tipo de transacciones, debido a los fraudes que hoy en día pueden hacerse con las tarjetas de crédito. Sin embargo, el producto que le interesaba sólo podía conseguirse en una tienda en línea; por ello, no le quedó más remedio que incursionar en esta modalidad de compra.

stadium-seats

Lo que buscaba eran sillas para estadio con respaldo (stadium seats with backs), un especial tipo de asiento que además es portátil y puede llevarse a los eventos deportivos para sentarse con  mayor comodidad en las gradas. La razón por la cual necesitará este ingenioso y práctico artículo es porque su hijo debutará en el equipo de futbol de la escuela primaria y naturalmente, no quiere perderse ninguno de sus partidos.

Mientras hacíamos el pedido, me comentó que si bien mi sobrino adora el futbol y está muy entusiasmado por la oportunidad de representar a su escuela, ella no está muy segura de que sea el deporte indicado para él. Al preguntarle por qué, me respondió que el pequeño siempre ha sido un tanto tímido y que por eso ella pensaba que estaría más cómodo con un deporte individual o simplemente con hacer ejercicio físico de manera constante, como correr o andar en bicicleta.

Sin embargo, mi hermano pensó que precisamente a causa de la timidez, el niño necesitaba un deporte de equipo, para superar esa incomodidad que a veces le causan las interacciones y aprender a socializar. Aunque hasta el momento parece que la idea del papá fue la correcta, mi cuñada todavía se pregunta si no habrán presionado demasiado al niño, al punto de que ahora dice amar el futbol, cuando en realidad no es así.

Tales preocupaciones nos hacen parecer exageradas o paranoicas, pero lo cierto es que a los padres nos asaltan con frecuencia este tipo de dudas. Sabemos que el deporte o, de manera más general, el ejercicio físico, tiene incontables beneficios para todas las personas y especialmente para los niños. La cuestión es, ¿cuál es el mejor deporte para nuestros hijos?

Como generalmente sucede con este tipo de preguntas, la respuesta es que no existe una sola respuesta. O, para ser más precisos, el hecho es que la solución depende de varios factores, como la edad, el género, las habilidades y las preferencias del niño. Para tranquilizar a mi cuñada, aprovechamos que estábamos en línea y buscamos información acerca del tema.

Encontramos varias aportaciones relevantes, proporcionadas por expertos en desarrollo infantil y acondicionamiento físico. A continuación les comparto las ideas con las que nos quedamos.

La diversión es lo primero

En el deporte, como en muchas de las prácticas que tratamos de inculcar a nuestros niños, lo ideal es comenzar de manera lúdica. Es cierto que algunas disciplinas requieren un trabajo en forma desde temprana edad, si lo que se busca es incursionar de manera profesional. No obstante, para que los niños encuentren atractiva la práctica y estén motivados para llevarla a cabo, lo mejor es que la adopten como si fuera un juego. Poco a poco se introducirán las reglas y la disciplina, y si tu hijo o hija tienen las habilidades y el deseo de seguir una trayectoria profesional, podrán empezar un entrenamiento más disciplinado.

La actividad física es una necesidad; el deporte, una forma de satisfacerla

Cuando nos dicen que los niños necesitan actividad física para desarrollarse y mantenerse sanos, lo primero que se nos ocurre es que practiquen un deporte. Sin embargo, los términos no son equivalentes. Los niños, como todas las personas, necesitan moverse y ejercitarse, en la medida de sus posibilidades. El deporte es una excelente forma de satisfacer esas necesidades, pero no es la única. Correr, andar en bicicleta, patinar o bailar también son ejercicios físicos y si tus hijos prefieren estas actividades a un deporte, sólo tienes que alentarlos y ayudar a que las practiquen de manera constante.

Se predica mejor con el ejemplo

¿Quieres que tus hijos “hagan deporte”, pero en tus ratos libres sólo te sientas a ver televisión? Así sólo les envías mensajes contradictorios. Llevarlos a pasear, salir a correr o jugar una “cascarita” con ellos es más aleccionador que una charla sobre los beneficios del ejercicio y mucho mejor que obligarlos a practicar el deporte que te gusta ver, pero no hacer.
deportes2

El mejor apoyo es escucharlos

Ir a todos sus juegos o entrenamientos es una excelente forma de apoyar a tus hijos. Escucharlos cuando te dicen que tal deporte no les gusta o que no se sienten cómodos con determinado entrenamiento, también lo es. Si notas que tu hijo no está motivado ni contento con su práctica deportiva, investiga por qué. Probablemente no es falta de constancia y esfuerzo, sino que hay otras razones detrás, desde una mala experiencia en el entrenamiento hasta el hecho de que ese no es el deporte para él o ella y hay que seguir buscando.